martes, 25 de enero de 2011


Mi madre canta en la cocina
los cangrejos nadan en la pila,
agobiados por el espacio
intentan escapar jugando a los castellers,
ajenos al fatídico destino que les espera...

Me gusta asirlos con las pinzas
 y ver  como patalean,
como luchan con sus manos pinzas,
como bailan en el aire su danza final.

Mis dedos se abren
y el 



cae al vacío, 
para acabar sumergido en agua hirviendo.

A veces se mueve,
tan solo unas décimas de segundo,
su cuerpo se vuelve rojo como el fuego,
su alma se escapa por la Ventana.

Es sábado.
Los sábados en mi casa siempre se come paella.
Mi madre hace la 




más buena del mundo.




Después echan una del Oeste,
me gusta echarme la siesta a ritmo de Ennio Morricone.

Cuando despierto











y otras cacatúas charlan sobre la película de cine de barrio que van a poner esa tarde,
Joselito, las gemelas Pili y Mili,













Rafael,
 Marisol...
son algunos de los grandes, enormes
de nuestro cine más retro y sensiblero.
Me encantan estas películas, tengo que reconocerlo,
soy una cursi y una hortera
¡qué le vamos a hacer!.
Es hora de prepararse para salir.
Mi madre me ha vuelto a planchar mis vaqueros favoritos con la raya en medio,
con lo poco que me favorece la raya en medio...
así que un sábado más salgo con los pantalones empapados,
un escotazo y mis John Smith pintadas con 




 dorado 



completan mi atuendo.
Es sábado por la tarde, 
toca ir al guarro a tomar botijos de 50 pesetas y luego a Jácara,
llevo toda la semana desayunado mendrugos de pan 
para ahorrar para pagar la entrada.
En la planta de arriba las parejas se amontonan en los colchones,
mi amiga Pilar Alegre, familiarmente conocida como
 "pilila alegre"
aprovecha para pedir cigarrillos para fumar toda la semana

de

Pilar hace honor a su apellido, es muy alegre y divertida,
vive en el barrio de Salamanca pero no tiene nunca un pavo, 
su padre es el portero de la finca,
por eso vive en un barrio de tanto postín.
Pilar cuando subimos la calle Goya 
se entretiene con todo y con todos,
entonces la llamamos:

¡¡¡¡Pilila Alegre!!!!

las señoras de bien del barrio
ataviadas con sus alhajas y sus pieles,
nos miran asustadas y se santiguan,
ella corre para alcanzarnos,
los zapatos le están muy grandes porque los heredó de su hermana y no son de su número
y salen volando,
y vemos sus calcetines llenos de

y reimos a carcajadas.

Todos los sábados quedamos en el Corte Inglés de Goya para echarnos perfume por la
antes de ir a la disco.

Pilar pide dinero para el


Próxima estación:  Jácara,
allí van los más populares de nuestro instituto,
el Beatriz Galindo,
algunas veces los chicos nos piden rollo,
pocas veces la verdad sea dicha,
porque normalmente no nos comemos una
                                                                                        pero nosotras sólo queremos bailar.

Bailar a ritmo de U2, de Duran Duran,
de Hombres G, de Duncan Dhu , bailar, bailar,
y reirnos y sentir los efectos del alcohol en nuestros cuerpos,
bailar, bailar la danza final.
Hay poco tiempo,
mucho antes de que den las 12,




a las 10 hay que estar en casa,
el sueño se acaba hasta el próximo sabado.



Me despido por hoy, esperando que hayáis disfutado de otro paseo por el mundo de Star, no sin antes advertiros que algunas de las palabras coloreadas tienen



Abrirlo, por favor, no os lo podéis perder.


¡¡¡¡Hasta la próxima!!!! 


 BESOS



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