Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de noviembre de 2010


De niña mi apariencia era dulce y débil,
era una de esas criaturas que parecen de mantequilla Soria,


que si las tocas se derriten
Recuerdo que era muy delgada y pálida, mis hermanos me llamaban Mowgli,



como el niño del Rey de la Selva,

y también esqueleto viviente o saco de huesos, y en los días de intenso viento me recomendaban que llevara piedras en los bolsillos para evitar que saliera volando



como una cometa.


Por eso solía sorprender a todos cuando llevaba a caballito a Maite, mi mejor amiga de la infancia, que pesaba el doble que yo y abultaba el triple, ella era la gorda de la clase

y yo un fideo diminuto.

También me gustaba echarle pulsos a mis compañeros de escuela y a menudo les ganaba.


Así que como véis las apariencias a menudo engañan.


A estas alturas os estaréis preguntando donde quiero llegar con todo esto...
¡¡¡¡Quiero contaros la increíble y triste historia de cómo me convertí en la superheroína del antifaz rojo!!!

Hace unos meses sufrí una alergía a algo que aún no sé que es, pero que me dejó los ojos  sequitos, chiquitos y arrugados...

como si fuese una ancianita de 80 años.

Asustada me fui al doctor y me recetó una pomada que me dijo que era muy buena y muy cara.
Así que en cuanto llegué a casa me la apliqué rauda y velozmente, pues quería recuperar enseguida mi terso contorno de ojos. Y efectivamente asi fué, pero la maldita pomada me picaba, me ardía y hasta fiebre me dió.
Una vez terminado el tratamiento 
 me disponía a tomarme unas cañitas para celebrarlo cuando....
¡horror!....
al beber un sorbito mis ojos empezaron a arder y ...
un antifaz rojo surgió en mi cara...

OOooohhh!!!!,
no había duda,
                       me había convertido en...

 

¡¡¡la superheroína del antifaz rojo!!!.
.

Y mi misión era propagar el comunismo
y el ateísmo por el planeta Tierra.

Al poco tiempo me di cuenta de que me había sido concedido el poder de leer las mentes, asi como el de la teletransportación. El primero me ayuda a percibir las dudas y asi puedo convencer a las mentes indecisas y maleables, (no me gusta aprovecharme de los demás pero el futuro de la humanidad está en juego). El segundo me hará cumplir mi cometido con mayor rapidez y comodidad y ahorrarme una pasta en el Abono Transporte,


que darle dinero a la Espe es contrario a la misión.

Asi que, si  véis por ahí una extraña chica con  antifaz rojo y un enorme poder de persuasión uníos a su causa, (aunque normamente voy de incógnito), que a día de hoy en Madrid no está del todo bien visto salir de esa guisa a la calle, aunque los curas si que pueden ir disfrazados, e ironías de la vida, aún siendo homófobos y misóginos, suelen llevar vestido.


Y aunque la historia continúa, por hoy me despido de vosotros, no sin antes advertiros que tengáis cuidado
con ...


el Protopic,

ya que causa extrañas consecuencias y lo que es aún más grave, 
puede llegar a causar episodios de
abstemia severa.

Perdón, se me olvidaba lo más importante,
me gustaría presentaros a un superhéroe amigo mío.
Señoras y señores,con ustedes el grandísimo, el inigualable...



Tatatachán...


              
Pat Condell 
  (clika sobre el nombre, por favor)


                                  ¡¡¡¡Atentos a su mensaje!!!
 


Libertad, igualdad y fraternidad para todos.


¡¡¡¡Hasta la próxima!!!

martes, 18 de mayo de 2010


Parafraseando al  famoso comic "Esther y su mundo" he creado este blog, en él me gustaría compartir mi pequeño mundo y  mi particular visión de la realidad con todos vosotros. 
En Starkefashion.blogspot.com comparto mi arte y mis creaciones con vosotros, aquí os hablaré de todas esas cosas que me gustan e interesan, espero haceros pensar, reir, soñar y vibrar. 
Aquí tendrán cabida muchas cosas, desde lo más profundo a lo más superficial, porque así soy yo.

                                         Sobre mí: 

 
Me costó mucho trabajo comprender que los raros eran los demás,
y que sin duda no pertenecía al entorno en el que había nacido,
me sentía terriblemente extraña y diferente a todos y a todo lo que conocía.
Yo intentaba suplir esa falta de referencias con los libros, así podía conocer otros mundos, otras formas de pensar y de vivir menos convencionales.


Mi madurez , mi autoconocimiento, y mi época de esplendor no llegó hasta bien entrada la treintena, por eso y porque creo que la historia me da la razón y nuestros antepasados no se equivocaban, opino que la juventud está hoy en día sobrevalorada, ¿de qué nos sirve tener un cuerpo sin dolores, terso y duro si nuestra mente está llena de inseguridades en la mayoría de los casos?, yo sin duda prefiero la calma, la seguridad, la sabiduría  y la templanza que te da la experiencia. Claro que hay gente que madura muy joven o tiene el privilegio de tener desde siempre las cosas muy claras y otros que no lo hacen nunca, porque crecer es un aprendizaje que requiere un esfuerzo personal que por inconsciencia o dejadez no todas las personas están dispuestas a realizar.
Me declaro izquierdista y atea confesa, además de anticlerical, porque pienso que la iglesia ya ha hecho demasiado daño, y eso que afortunadamente,  jamás pisé un colegio de monjas, ¡cosa extraña!, ya que mis padres son católicos practicantes, (creo que debo de agradecer este privilegio a la gran cantidad de hijos que tuvieron, lo que les incapacitó económicamente para enviarnos a colegios de pago, ya veis, no hay mal que por bien no venga).

Desde niña creo cosas con mis manos y con mi mente, hoy intento que todo lo que hago esté impregnado con mi personalidad, huyo de las convenciones y de lo heterogéneo como de la peste.
 En mi casa en lugar de colocar figuritas de Lladró decoro mis estanterías con juguetes, Pin y Pons, cajas y televisiones antigüas, de esas que cuando miras por la lente ves ciudades preciosas.



Antes os hablaba de madurez, pues bien, también os quiero explicar que el niño que eramos puede y debe convivir con nosotros, es esencial para no perder la ilusión, la frescura, la pasión, ese punto de gamberrismo e ingenuidad que nos hace ver la vida como algo divertido y novedoso, sin duda esto nos libera y aleja del aburrimiento supino y nos aporta la capacidad para divertirnos.
Elogio y reivindico la sensibilidad, importante no confundir con la sensiblería, falsa y  perjudicial, que suele adoptarse como un medio de chantaje emocional. La sensibilidad que tan mala prensa tiene en la sociedad actual es la que nos hace ponernos en el lugar de los demás y la que nos hace sentir y apreciar las cosas sencillas, que son las que nos dan la verdadera felicidad, quizá si todos fuesemos un poco más sensibles el mundo sería un poquito mejor.

Esta pequeña historia acaba por hoy,
muy pronto
más cositas en...


Star y su mundo.